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RAMON CANIU, Magallánico desaparecido en Buenos Aires
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Durante
dos años el autor del presente reportaje investigó en los
organismos de derechos humanos, el alto comisionado de las Naciones Unidas,
organizaciones políticas argentinas y latinoamericanas, exiliados
chilenos, la policía y, entre amigos y conocidos del ex dirigente
socialista. Los resultados, en la siguiente crónica:
Fue una de las personas más buscadas de Magallanes después del Golpe de Estado. Su foto y su nombre aparecieron en los muros de Punta Arenas como en las películas del Far West norteamericano y los Servicios de Inteligencia ofrecían recompensa para quién lo delatara. En los campos de concentración sus compañeros hablaban de él en voz baja. Permanentemente eran asediados para que revelaran las direcciones de las "supuestas casa de seguridad", desde donde donde, según la hipótesis de trabajo del Servicio de Inteligencia Militar (SIM) -quién llevaba el caso- Ramón dirigía operaciones políticas en la clandestinidad. Se le vinculaba a míticas operaciones para ingresar armas operaciones para ingresar armas a la región y, además, como integrante del Frente Interno del Partido Socialista en esa época, la dirección de inexistentes escuelas de adiestramiento guerrillero. Lo concreto era que Ramón Caniú había sido Subsecretario de l Frente de Masas de la Juventud Socialista y, en 1973 lo habían nombrado Secretario Técnico de la Central única de Trabajadores de Magallanes. Los días posteriores al derrocamiento de Salvador Allende, Ramón Caniú salió clandestinamente del país por un paso cercano a la estancia Oazy Harbour y caminó durante días huyendo de la persecusión que el gobierno militar había desatado sobre los dirigentes de izquierda.
En Argentina Llegó a Río Gallegos a fines de septiembre de ese año y participó en la construcción de un referente del exilio para entrevistarse con las autoridades del gobierno peronista de ese entonces y ayudar a las decenas de personas que cruzaban la frontera en busca de seguridad. Conformó un Secretariado de la JS que finalmente se disolvió por diferencia políticas; además, un ente coordinador de la izquierda chilena para fines de solidaridad. "Tenía 24 años y era un joven con mucha capacidad oratoria y organizativa", recuerda uno de sus camaradas que prefirió no dar su nombre. Todavía hay cierto temor para hablar de Ramón Caniú y quién pregunte por él encontrará siempre una respuesta evasiva. Algunos han llegado a afirmar que está en La Habana, Cuba, o que permanece oculto después de 17 años en espera de "tiempos mejores". O que formó otra familia en Centroamérica y decidió cambiar de identidad.
Su ex esposa En Buenos Aires, su ex- esposa (Ramón estaba separado antes de su separación) se niega a entregar mayores antecedentes manifestando que ella no conoció a Ramón Caiú como dirigente político sino a un hombre, un chileno que no tenía inserción en una capital tan grande como ésta. Y que muy pocas veces habló de él del tema político de Chile. Ella es de nacionalidad argentina y hace un año estuvo en Punta Arenas para visitar a los familiares de Ramón, que viven en la población 18 de Septiembre, y presentarles al hijo que nació de esa unión. No accedió a mostrarlo para este reportaje ni permitió que publicáramos su nombre. Tampoco quiere cooperar en la presentación de una denuncia judicial ante los organismos de derechos humanos de este país y es la única que puede hacerlo por ser su esposa legal en el momento de la desaparición. Francisco Uribe, ex dirigente del PS, amigo personal y compañero de exilio de Ramón, dijo que "Caniú no era el mismo que conocimos en Punta Arenas. Lo veíamos muy desequilibrado y no podía insertarse en la Argentina. Sólo tenía trabajos esporádicos y tenga entendido que llegó a trabajar como vendedor de miel para una industria argentina" "Así es -reafirmó su ex- esposa-. Él trabajó en ese rubro. Posteriormente nos separamos. No veo en que pueda ser útil. Tampoco quiero que mi hijo crea que su padre fue un héroe como ustedes los chilenos de su región al parecer piensan. El era muy conflictivo y nunca nos llevamos muy bien".
La desaparición El auto que manejaba Ramón Caniú fue encontrado con algunas de sus pertenencias en el Parque Palermo a fines de 1980. No hubo denuncias posteriores y su caso no está registrado en la nómina de desaparecidos durante la dictadura en este país. Dos o tres de sus amigos también se niegan a declarar o a averiguar qué ocurrió con él. El hijo de Ramón ha preguntado a su madre en varias oportunidades por su padre y por Chile. "Yo le he dicho -dijo la ex esposa- que nadie sabe en dónde está, pero me he dado cuenta que debo preparame para decirle que está definitivamente desaparecido. Lo que me importa por el momento es que conozca a su otra familia, la de Ramón. Tenemos contacto con ellos y nos gustó estar en Punta Arenas". ¿Secuestrado por los servicios de seguridad? ¿Detenido desaparecido por los servicios de inteligencia chilenos o argentinos en plena dictadura en este país? Nadie ha podido precisar si Ramón Caniú estaba vinculado a partidos argentinos a nivel de militancia activa. Sí sabemos que no siguió militando en el PS de Chile en el exilio. Las interrogantes: ¿Puede desaparecer un hombre, un dirigente chileno exiliado, sin dejar rastros? Si su ex mujer no presentará la denuncia la denuncia formal ante la justicia argentina, ¿quién lo hará? ¿Quién legalmente puede hacerlo? ¿Podrá el nuevo gobierno, las autoridades de Magallanes iniciar averiguaciones sobre la suerte de Ramón Caniú? ¿Podrán en Punta Arenas, sus familiares, sus amigos, sus viejos compañeros de Partido hacer algo para conocer la verdad en este caso? La CUT, los organismos de Derecho Humanos, la Iglesia Católica, todo el pueblo magallánico tiene la palabra. Publicado
por Revista IMPACTOS en 1990, crónica de Aristóteles España. |